Presenté este microrrelato para un concurso en el que los seleccionados formarían parte de un libro titulado «Crónicas Microvampíricas III». El reto era contar una historia de vampiros en no más de 500 caracteres.
Tuve la suerte de que mi microrrelato fuera uno de los más de 400 seleccionados, así que no creo que tenga mucho mérito. Aún así, la ilusión de formar parte de un libro publicado siempre está ahí.
Aquí os lo dejo para que tengáis un minuto de entretenimiento:

Dulce Velada
La noche se puso interesante cuando el camarero me invitó a una copa. Desde que entré en aquel antro habíamos estado coqueteando, pero jamás pensé que me propusiera terminar la velada en su casa esa misma noche. Accedí cautivada por su enorme atractivo y caballerosidad. Ya en su apartamento, bastaron un par de vinos para acabar disfrutando de una noche que muchos considerarían lujuriosamente inapropiada. Hacía mucho tiempo que no saboreaba una sangre tan dulce. Fue un postre delicioso.
Mónica
Me encantará leer vuestros comentarios.
